*Solo del 25 al 6 de Diciembre

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Competidores a tu favor

Hace un par de semanas participé en una competición de natación. Nada de importancia. Como es un pueblo pequeño y yo participaba en la categoría para mayores de 40 años (tengo 41) y nadar se me da bien, pense que eso sería coser y cantar. Sobre todo cuando vi las fotos de los que habían ganado en la última edición. Así que mi entrenamiento consisitió en nadar un poco relajadamente durante unos días.

Al final quedé 4º, pero lo que me chocó sobremanera fue quienes quedaron en los primeros puestos y la ventaja que me sacaron: ganó una persona de unos 55 años, seguido por otros dos de unos 50 años con cierto sobrepeso. Y os aseguro que yo nado bastante bien. El caso es que llegué con la lengua fuera y lo que es peor, grrrr, mis hijos se fueron sin verme llevar una medalla.

competidores a tu favorY entonces pensé yo que quedar cuarto, es algo así como aparecer en la segunda página de resultados de Google. No está mal. Te quedaste a las puertas. Pero lo cierto es que nadie sabe ni que existes.

Pero entonces reflexioné: Que habría pasado si esos tres no hubieran aparecido en escena? Pues que yo habría ganado sin problema, lo que habría confirmado mi opinion de lo guapo y listo que soy y de la poca necesidad de entrenar que tengo para ganar una competición así.

Y qué es lo que ha ocurrido en realidad? Pues que ahora me he puesto a entrenar más en serio. Cuando estoy cansado recuerdo a esos tres dejándome atrás y sin poder seguirlos y eso me motiva a seguir, a mejorar mi resistencia y mi técnica para en la próxima edición…Ganar!

Y la verdad es que ahora me alegro de haber tenido esa competencia, porque me hace mejorar. Ser mas fuerte.

Un astronauta sin gravedad puede saltar 10 metros sin esfuerzo, pero cuando llega a la tierra no tiene fuerza ni para sostenerse. Necesitas resistencia para crecer. Imagina que no tuvieras competencia digna (alguno ya se ha puesto a saltar de alegría). Pues NO! Cuanto crees que duraría eso? En seguida alguien vendría y no estarías preparado, te desbancaría de un soplido.

No se trata de lo buenos que sean ellos, sino de lo bueno que puedes llegar a ser TÚ. Y ellos son parte del camino. Un camino lleno de piedrecitas, que a veces se te meten en el zapato y dices palabrotas feas (cuando tus hijos no te ven, eso si).

 Necesitas a tus rivales, como la materia al vacío, como el día a la noche, como Espinete a Don Pimpon. Conocelos, cuidalos, enlázalos, aprende de ellos.

Puede que sean un coñazo, pero son TUS competidores.

Por cierto, si no quieres que clausure el blog, ayudame a APLASTAR A MIS RIVALES clicándome todos los CACHARRILLOS SOCIALES que encuentres a tu paso, sin miramientos ni contemplaciones. Aguanta la respiración, coge carrerilla, y sin mirar nunca atrás…CLICA, CLICA, CLICA, CLICA…y a descansar. De lo contrario esto pronto se convertirá en un blog de recetas de “cocretas” con tips y trucos para que no se te pegue la bechamel mientras ves a la Ana Rosa por la tele.

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Image Courtesy of Boians Cho Joo Young at Freedigitalphotos.net